Cambiar así las reglas de juego es quebrar la confianza

En primer lugar no respeta la noción de derecho de propiedad que marca nuestra constitución. Los aportes, en el marco del sistema de capitalización, son propiedad del trabajador aportante que los acredita una vez que cumple con su condición de pensionado o jubilado. Y son tan de su propiedad, que estos aportes son hereditarios.
Aún peor, este proyecto atenta contra la libertad de opción y vulnera la confianza de quienes aportaron al sistema y, también, de la sociedad en general que ve cómo se atropellan los derechos. Porque a mitad de camino cambiaron las reglas del juego y defraudaron a quienes un año antes habían optado por el sistema de reparto al que querían pertenecer. Porque a mitad de camino cambiaron las reglas de juego y se burlaron de 9 millones de personas. Porque a mitad de camino cambiaron las reglas de juego y afectaron los contratos firmados. Así, pusieron en jaque la seguridad jurídica y sin seguridad jurídica no hay derechos, y sin derechos
Tenemos que defender los derechos de todos. Una reforma previsional requiere tiempo, información y voluntad de debatir entre todas las partes interesadas, evaluar costos y beneficios de las distintas alternativas y acordar en función del interés público.
Y en este sentido, acuerdo con el proyecto de minoría propuesto por los diputados César A. Albrisi, Esteban J. Bullrich, Luis A. Galvalisi y Claudio J. Poggi. Este proyecto plantea la creación de una Comisión de Reforma del Sistema Previsional que en 180 días establezca un régimen. Un régimen Previsional donde los fondos sean administrados por un ente autárquico y autónomo del Poder Ejecutivo Nacional, es decir, un ente público pero no gubernamental. Donde se asegure el reintegro de los fondos coparticipables que aportan las provincias y que éstas puedan controlar el manejo de los fondos previsionales. Donde los recursos asignados al funcionamiento del régimen sean intangibles y estén destinados exclusivamente a la satisfacción de las prestaciones establecidas. Y, por último, un régimen en el que una Comisión Bicameral Investigadora, creada en el ámbito del Honorable Congreso de la Nación, verifique el accionar en la administración de los fondos del régimen de capitalización, por parte de las AFJP y los organizamos públicos responsables del control.
Por todo esto, mi voto fue negativo. Por todo esto, me parece que aún nos falta mucho para poder construir y respetar reglas de juego claras y justas.