Mi homenaje al Ex Presidente

La conmoción que desató su muerte, con miles de personas movilizándose (ayer hasta su casa y hoy hasta aquí, nuestro Congreso Nacional), nos muestra cuán fuerte es la representación social del Dr. Raúl Alfonsín en nuestras vidas: la DEMOCRACIA con mayúsculas, su arribo. Cantos sobre la vida y la paz. Expresiones de alegría y de esperanza. La gente en la calle recuperando un espacio perdido.

Surgen infinidad de recuerdos. Prevalecen los que destacaban su sensibilidad e inteligencia, su trabajo serio y comprometido. Él es un ejemplo de que se puede hacer política y ser honesto. Un apasionado por la política que estuvo presente, más allá de los cargos, en los momentos más importantes de nuestro país. Siempre. Fue un referente consultado por todos.

Guardo en mi corazón una gran anécdota vivida junto a él en las elecciones de Venezuela cuando en agosto de 2004 el Centro Carter nos juntó a ambos para ser veedores internacionales en el mismo equipo.

Hoy el dolor trasciende cualquier bandera partidaria. Alfonsín es reconocido aún por sus adversarios más fuertes. Sin idealizar su persona, considero que es un político ejemplar.

En su última aparición pública llamó nuevamente a la unión nacional y al diálogo. Ese día pronunció una gran frase que me conmovió: “Tenemos que querernos más los argentinos”.

Se fue un hombre bueno.