Nosotros también podemos

Imaginé todo eso para mi país, mientras cientos de chicas y chicos de hasta 25 años pasaban levantando las manos, chocándolas y gritando “¡We Can!”, algunos con un acento americano gritaban “¡Si, se puede!”.
Esa frase en bocas de tantos jóvenes fue conmovedor. Creo firmemente en esa frase ¡Si se puede! Se puede soñar, pero esto también es una muestra de que los sueños pueden empezar a cumplirse.
Estas elecciones, además, fueron un reflejo de la solidez de la democracia en EEUU. Y tienen que ser un aliento para que nosotros podamos seguir creciendo, madurando como país. Hoy, en la votación de AFJP, tenemos que hacer valer la libertad de opción, tenemos que oponernos a las acciones confiscatorias y arbitrarias. Como ciudadanos tenemos que manifestarnos y pelear por nuestros derechos. Tenemos que volver a creer y participar, porque nosotros también podemos.