Una autonomía bien federal

Los ciudadanos de la Ciudad de Buenos Aires podrán dirimir sus litigios o sus pleitos a través de un Poder Judicial propio, que debería actuar con mayor celeridad y asistir a las víctimas de una manera más personalizada.

El 5 de enero de 2016, a poco tiempo de haber asumido, el presidente Mauricio Macri firmó el traspaso de parte de la Policía Federal a la Ciudad de Buenos Aires. Garantizaba así la incorporación de alrededor de veinte mil efectivos a la órbita porteña, lo que significó una importante política de seguridad para la capital argentina.

En ese momento se destacó que medidas de ese calibre, además de autonomía puntual a la Ciudad, contribuían a robustecer nuestro federalismo, puesto que de esta manera los recursos disponibles se podrían asignar de manera más eficiente y los distritos contarían con competencias más ajustadas a su realidad.

Un año después, con la firme idea de consolidar la autonomía porteña —establecida en el artículo 129 de la Constitución— y de desarrollar un sistema judicial más eficiente y accesible, el Presidente firmó el traspaso de competencias judiciales a la Ciudad. Cumplió así otro viejo anhelo de los vecinos de Buenos Aires.

Así, los conflictos entre ciudadanos porteños serán resueltos por jueces porteños, que a partir de ahora serán designados por la Legislatura local, luego de que el Consejo de la Magistratura de la Ciudad haya realizado los concursos, y ya no por senadores de otras provincias.

De esta manera, los ciudadanos podrán dirimir sus litigios o sus pleitos a través de un Poder Judicial propio, que debería actuar con mayor celeridad y asistir a las víctimas de una manera más personalizada. “El traspaso será clave para brindar a los ciudadanos una Justicia eficiente, cercana y dinámica”, sostuvo el Presidente al firmar el acta, junto al jefe de gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta.

Al traspasar a la Ciudad los tribunales comerciales económicos, laborales, civiles y criminales de instrucción, una vez que la firma de convenio sea ratificada por el Congreso de la Nación y la Legislatura porteña, bajo la órbita de los juzgados federales quedarán únicamente los delitos federales. El aporte a una mayor autonomía de la Ciudad de Buenos Aires es un paso más para mejorar la calidad de vida de todos los argentinos.

Nota de infobae