Una jura cargada de emoción

Celebré presenciar un acto de la democracia desde la primera fila, como fue la jura de los nuevos senadores. Fue un honor estar ahí y compartir la gratitud de la representación que tomaron esos hombres y esas mujeres junto a sus familias. Asumir un cargo, a las personas de bien que no tenemos nada que ocultar, nos expone, pero somos conscientes de eso y nuestro compromiso está ahí también. Que importante es la presencia de los seres amados que nos fortalecen y apoyan en el paso por la función pública. El afecto es importante para no perder la entereza en los momentos difíciles. Los veía jurar y pensaba en los padres que estaban y en los que ya no están, en los hijos, los hermanos y los amigos que los acompañaban. Ayer fue una ceremonia donde lo humano se antepuso a lo político y el Senado, conducido por Gabriela, fue, una vez más, muestra del respeto con el que suelen trabajar los legisladores.

Foto: gentileza Ignacio Petunchi